BUENOS AIRES.- Los representantes de las tarjetas de créditos y del comercio minorista acordaron ayer una rebaja a las comisiones que pagan los comerciantes a las entidades bancarias por el uso de tarjetas de crédito y de débito. El proceso se extenderá por cuatro años, al tiempo que los bancos reducirán su posición dominante en el mercado. Anunciaron que no tendrá impacto en los precios finales al público.

La firma del convenio se hizo en el Ministerio de Producción, donde su titular, Francisco Cabrera destacó “el diálogo y el respeto de la ley como el mejor camino para mejorar la vida de la gente”.

El acuerdo establece, en lo inmediato, una baja desde el 3 al 2,5% en el arancel que pagan los comercios a las empresas que controlan las tarjetas de crédito, para llegar al 1,8% en el 2021, según precisaron desde la cartera de Producción.

En el caso de tarjetas de débito, en tanto, el arancel se reducirá del 1,5% actual al 1,2%, para converger al 0,8% en 2021.

“Esta rebaja representará un ahorro de $ 5.000 millones anuales para los comercios”, indicó Cabrera. El ministro advirtió, además, que no hay expectativas de una baja en los precios de venta al público.

De manera paralela, los 14 bancos propietarios de Prisma, la empresa que posee el 80% de las tarjetas de crédito y el 72% de las de débito, anunciaron un proceso de desinversión en ese rubro, “para eludir cualquier medida en su contra por la presunta posición dominante en el mercado”.

El acuerdo fue suscripto por la Cámara Argentina de Comercio y Servicios (CAC) y la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), en representación de los comerciantes, y las empresas Prisma (licenciataria de Visa y Banelco), First Data (licenciataria de Mastercard), Cabal, Tarjeta Naranja, Italcred y Tarshop.

Cabrera, y el secretario de Comercio, Miguel Braun, rubricaron el acuerdo que se firmó ayer por la tarde en el Ministerio de Producción.

Desinversión

El ministro contó que la propuesta de desinversión que presentó Prisma “entró hoy (por ayer) a la Comisión Nacional de Defensa de la Competencia, que la analizará y tendrá un primer dictamen en 15 días. Luego se habilitará un proceso que puede demandar 90 días más”.

“La idea es que mejore la competencia en el mercado de pagos. Con estos cambios los bancos serán los emisores de las tarjetas directamente, como pasa en el mundo”, explicó el funcionario.

En tanto, el Presidente de la Cámara Argentina de Comercio y Servicios (CAC), Jorge di Fiori consideró este acuerdo como “el primer paso que le interesa a la sociedad en su conjunto, tanto al consumidor como a los comercios y los bancos”.

“Digo que es un primer paso porque se acaba de anunciar una segunda etapa en la que Prisma, que era de los bancos titulares de VISA, han resuelto disolverla. Esto va a facilitar la competencia de los bancos. Lo ideal es que cada entidad ofrezca tasas de interés distintas a la del otro, según la calificación del titular de la tarjeta”, dijo el representante de los comerciantes.

Ejemplificó diciendo que en Estados Unidos “una de las tarjetas más importantes, no sólo no cobra el arancel de renovación anual sino que les devuelve un porcentual de los gastos consumidos en el año. Fíjense que diferencia”, enfatizó.

Por su parte, el secretario de Comercio ratificó la continuidad de los programas Ahora 12 y Ahora 24. (Télam - DyN)